sábado, 10 de octubre de 2015

Los Puentes Medievales (22,22 KM)

Vamos a hacer una rutita que he visto en la web de la Comunidad de Madrid, el problema de esta web es que las rutas aparecen descritas en un PDF y las rutas aparecen marcadas en un mapa por lo que si queremos meterlas en el GPS hay que dibujarlas primero en una aplicación compatible y depués generar el fichero GPX para meter en el GPS. Esto puede ocasionar alguna sorpresita al no ser los mapas demasiado precisos y no poder ampliarlos para verlos con más detalle, sobre la marcha os cuento.



Llegamos a primera hora a Garganta de los Montes, entramos en el pueblo y seguimos la calle en sentido ascendente, dejamos la iglesia a nuestra izquierda y continuamos hasta llegar al final del pueblo, en un cruce encontramos este cartel indicador, si seguimos de frente subimos a la urbanización, nosotros dejamos el coche a la derecha del cartel y continuamos por la pista que comienza aquí, también a la derecha, en dirección a la ermita.


Al poco de comenzar a andar encontramos este cartel del Camino Natural del Valle del Lozoya, dicho camino comienza en el puente del Perdón, junto al Monasterio del Paular y termina en El Cuadrón, estamos, por tanto, a 5 kms del fin de la ruta.


La ruta según la he visto yo, abandona la pista para visitar un descansadero, hoy convertido en helipuerto para emergencias, posteriormente vuelve a la pista de la ermita; no olvidemos que esta ruta utiliza antiguas cañadas aunque el objetivo principal es la visita de tres puentes medievales situados en Canencia. Tenemos que ir en sentido transversal para buscar la falda de la sierra. Al principio los postes indicadores tienen los colores amarillo y azul, cuando se separen deberemos seguir los postes de color azul.


El camino en estos primeros tramos es una pista ancha sin apenas desnivel, la vegetación más abundante es el melojo (roble) que en esta época del año comienza a cambiar de color.


Volviendo la vista atrás tenemos esta vista del pueblo.


Hacia delante el sol comienza a iluminar las partes altas de la sierra.


De vez en cuando encontramos algún paraje con vegetación mas abundante.


Todavía hace fresco y no abandonamos las prendas de abrigo.


El pueblo va quedando a una distancia considerable. Cuando abandonamos la pista para seguir los postes de señalización azul, transitamos por senda, el descansadero de Sesgordo esta ya cerca.


En este descansadero que está nada más pasar el Arroyo de Sardalinde, en él encontramos un panel informativo donde nos dice que entramos en la zona más complicada de la ruta porque carece de caminos, al principio hay una pequeña pista que sube hasta una zona más alta pero está hecha por los ganaderos para acceso a sus animales, después de una pequeña subida la pista se pierde y solo contamos con la ayuda de estos postes y hay zonas donde se tarda bastante en encontrar uno.


Otra vista atrás para ver el pueblo. Al fondo el embalse de Riosequillo.


Nosotros comenzamos a entrar en calor y nos despojamos de las chaquetas y guantes, para seguir nuestro camino vamos sorteando las zarzas y helechos de la zona, vamos caminando lo más pegados posible a la pared de nuestra izquierda, por llevar una referencia.


Cuando nuestra pared hace un ángulo recto en dirección a la sierra nos encontramos sin ninguna referencia, el mapa que he dibujado y he metido en el GPS es orientativo pero me indica que tenemos que bajar la ladera y cruzar un pequeño arroyo (de Peñahorcada), para subir la ladera que está al otro lado del arroyo.


Una vez arriba seguimos de frente y encontraremos esta pared baja de piedra que seguiremos por este lado sin cruzarla.


Por aquí discurre el arroyo del Orbideo, ahora no lleva agua pero debemos seguir su curso en sentido ascendente hasta llegar a una valla de piedra que distinguimos arriba, dicha valla es la separación entre Garganta de los Montes y Canencia.


Por esta zona volvemos a ver algún poste señalizador de la ruta, podeis observar la ausencia absoluta de camino, no recomiendo hacer la ruta si no se va provisto de GPS o de un mapa con la ruta marcada.


Al llegar arriba no tengo muy claro por donde ir, hay una cancela de color verde que esta cerrada, algo me dice que es por aquí. Entramos en el término municipal de Canencia, aquí hay una senda por la que circulamos dejando la pared de piedra a nuestra derecha.


Antes de llegar al arroyo del Ortigal vemos una gran cantidad de buitres posados en el suelo, no sabemos si hay alguna res muerta por la zona y no vemos nada, pero ahí están.


Aunque estamos lejos comienzan a levantar el vuelo tomando dirección Canencia.


Este pasa cerca.


Este más.


Y este todavía más.


Al otro lado del arroyo del Ortigal, sobre unas piedras, se posan algunos.


Volvemos a salir a una pista, es el camino de Bustarviejo a Canencia, aunque teníamos alguna duda sobre el camino, ahora sabemos que vamos por el camino correcto.


Pasamos enfrente del grupo de buitres que se aposentan al otro lado del arroyo.


Seguimos descendiendo la pista y llegando a Canencia tenemos bastantes buitres sobrevolándonos.


Este es es arroyo de Matallana, desde nuestra posición no parece llevar mucho agua.


Esta presa esta cerca ya de Canencia y se ha hecho aprovechando las aguas del arroyo del Ortigal.


Comenzamos a ver las primeras casas a la izquierda de los pinos.


Canencia, aunque todavía nos queda un buen tramo para llegar.


Seguimos descenciendo la pista, cruzamos el arroyo del Ortigal.


Llegamos hasta la ermita, cuando dibujé el mapa en esta zona no lo tenía muy claro y yo tome el camino que parte a la izquierda de la ermita para llegar a la M-629, según las instrucciones de la ruta tenia que haber cruzado la carretera a la altura de la ermita y tomar una calle que baja entre naves industriales hasta el puente de la Cadena. Antes de la carretera vemos unas mesas de piedra y paramos a tomar el bocadillo.


Estando en plena faena nos aparece una vaca con su cría, se nos planta delate y no pierde detalle, estando con la cría es mejor no molestarla, puede ser peligroso si piensa que vamos a atacar a la cría.


Cogemos nuestras cosas y seguimos camino, llegamos a la carretera, no hay camino enfrente y estamos un poco despistados,todavía no soy consciente de haber dibujado mal la ruta, andamos un poco a la izquierda a ver si hay algún camino de bajada pero hasta donde alcanza la vista solo veo alambradas, volvemos sobre nuestros pasos y vamos un poco a la derecha del camino por el que llegamos, tampoco veo nada aunque si hubiéramos seguido un poco más encontraríamos la calle de bajada. Justo enfrente del camino vemos una edificación dentro de un cercado, sabemos que el puente esta justo enfrente y la puerta de acceso no tiene candado ni llave, se me ocurre que si entramos y por la parte de atrás no esta vallado podremos acceder al puente. Bajamos la ladera hacia el arroyo y encontramos el camino que lleva a una casa de campo y al puente de la Cadena, mejor no se nos podía dar.


Después de hacernos alguna foto remontamos el río hasta encontar un camino estrecho a la derecha, entre muros de piedra, parece poco transitado y otra vez pienso que he errado el camino pero seguimos.


El camino se bifurca en dos y cogemos el de la derecha, este parece más transitado.


Nos llega en descenso hasta el puente Canto, segundo de los tres puentes medievales que podremos disfrutar en la ruta.


Vamos Maca, que hace mucho que no sales en la foto.


Abandonamos el puente y el descansadero que hay junto a él.


Comenzamos la ruta de los Robles, hay prados con paredes de piedra a ambos lados de la pista.


A nuestra izquierda encontramos esta preciosa estampa, una burra con su cría.


Parece de peluche.


Y un poco más adelante, a nuestra derecha un par de toros en otra finca, Menudo bicho, un movimiento de cabeza y casi vacía el pesebre.


Accedemos a una zona más despoblada de vegetación.


Vemos un tramo de la M-629 sobre un puente peculiar.


Seguimos perdiendo altura para torcer a la derecha, al otro lado de la carretera esta pequeña loma.


Llegamos al puente Matafrailes, de reciente restauración. Es de un solo arco y es el que tiene más altura de los tres. Bajamos al cauce del arroyo de Canencia para hacer alguna foto.


Y por supuesto la foto de familia (ahora lo llaman selfie, selfi o selfy), que le vamos a hacer.


Descansamos un poco y volvemos al camino, Una leve pendiente nos lleva hasta la carretera que tendremos que cruzar por la calzada, así que cuidadín.


Una vez cruzada la carretera entramos en el tramo de los melojos, en esta época del año para mi es el más bonito de la ruta por el contraste de colores.




Presiento que Garganta de los Montes ya debe de estar cerca.


Colores de otoño.


Un ratito de caminata y ya tenemos el pueblo a la vista, Al llegar al mismo tendríamos que haber tomado un rodeo a la izquierda para hacer el tramo de los Prados Redondos, serían otros 4 kms. aprox. más pero hacemos pereza y decidimos abandonar la ruta. 


Vamos andando por donde subimos con el coche hasta llegar al mismo y emprender el camino de vuelta.
Es la primera vez que Maca hace una ruta de más de 20 kms. y no conviene forzar.

Para descargar la ruta en formato GPX puedes hacerlo desde Wikiloc pinchando el enlace Ruta de los Puentes Medievales 


sábado, 26 de septiembre de 2015

Lagunas del circo de Peñalara (11,18 KM.)


Con varias rutas para hacer nos decidimos a realizar una ruta corta, pero muy interesante por la belleza de sus paisajes y su poca dificultad técnica. 


Llegamos al parking de Cotos, ya  hay varios coches y la temperatura es bastante fresca así que tomamos las mochilas y nos ponemos en marcha, es la mejor manera de entrar en calor.



Vamos remontando la pista que sube hasta Peñalara, ya va aclarando el día, detrás dejamos la casa del parque donde se puede obtener toda la información sobre el mismo, a estas horas no se si estará abierto pero tampoco nos esperamos a comprobarlo, nos interesa iniciar la ruta cuanto antes para, también terminarla lo antes posible.


En los primeros tramos de la pista encontramos el mirador de la Gitana, en él hay una especie de ruleta y basta apuntar con la flecha los "picos" de la Sierra y poder leer en la base de la flecha el nombre de cada uno de ellos.



Desde el mirador de la Gitana podemos ver las Cabezas de Hierro, partiendo del puerto de Cotos las he subido una vez por este lado, buenos recuerdos.


La Cuerda Larga más hacia el puerto de la Morcuera.


Seguimos subiendo la pista y llegamos a la zona del Depósito, fácilmente distinguible por un cobertizo que hay junto al mismo, es la primera, y única, edificación que encontraremos en la ruta. A la derecha sale el desvío hacia la laguna Grande, de seguir de frente subiríamos a Peñalara pasando por las Hermanas. Aquí la pista se convierte en senda y con una muy leve pendiente comenzamos a dar los primeros pasos por la misma.


Encontramos un chorrillo y Maca ya está pidiendo foto.


Llegamos a la fuente del Cedrón, fuera de la zona de la casa del parque, donde hay varias fuentes, es la única que vamos a encontar por el camino, ahora no necesitamos repostar pero a la vuelta si llenaremos las botellas.


Al fondo las Cabezas de Hierro y el Cerro de Valdemartín, llama la atención una explanada desprovista de vegetación que podemos encontar al lado de la carretera que lleva a Valdesquí.


En esta zona hay pocos árboles, menos mal que todavía no ha comenzado a apretar el sol.


Por la parte baja del camino las praderas están comenzando a tomar color verde y los regueros también comienzas a llevar agua después de los rigores del verano.


En este punto encontramos un solitario acebo, tiene algunas bolitas rojas aunque no se distingan en la foto.


En este recodo comenzamos a ver el circo de la laguna, todavía no se ve pero se intuye la distancia que nos queda para llegar a la misma.


Para salvar algunos regueros se han instalado en varias zonas pasarelas de madera.


También distinguimos el Zabala, refugio construido en una impresionante mole de granito.


La laguna cada vez más cerca pero hasta que no estemos encima de ella no la veremos.


La praderas bajo la laguna, se ven algunos regueros que vienen del rebosadero de la misma.


Antes de llegar vemos un par de cabras, me da la impresión de que, aunque había varios coches en el parking, somos los primeros en pasar por aquí hoy.


Estas parece que están acostumbradas al paso de la gente, no parecen prestar la menor atención aunque mantienen la "distancia de seguridad".


El grupo de cabras es más numeroso de lo que pensaba, el resto estaban detrás de las rocas.


Llegamos a la laguna, el pico de Peñalara, al fondo, custodia la misma.


Maca quiere posar también con la laguna detrás. Aprovecho para comentar que en todas las lagunas esta prohibido acceder a las mismas, un hongo que puede ser transmitido por el hombre esta diezmando la población de batracios de las mismas, especialmente el sapo partero, respetemos el entorno; normalmente en las lagunas más grandes, esta y la de los Pájaros hay vigilantes para garantizar que nadie acceda a las mismas pero aquí todavía no ha subido.


Las cabras van subiendo hacia el macizo hasta que las perdemos de vista.


Foto de familia de los participantes.


Paramos un ratito al lado de la laguna, ahora que no hay nadie es el mejor momento para disfrutar de estos paisajes. Iniciamos el camino de vuelta, pero no hace falta que bajemos hasta el PR-15, al acabar los grandes bloques de piedra a nuestra derecha, producto de las morrenas de la época glaciar, encontramos una pequeña senda marcada con hitos de piedra que nos llevará hasta el PR-15 y evitará que tengamos que hacer una subida bastante pronunciada, al llegar a la parte más alta, cuando cogemos el PR-15 ya vemos las Lagunillas, después de la bajada hasta las mismas las bordearemos por la derecha.


Un reguero que viene de los bloques de granito evacua el agua que escurre de los mismos y pasa por el camino.


La zona de las Lagunillas una vez pasadas.


Peñalara desde el camino.


Vamos llegando a las Cinco Lagunas aunque desde aquí no se ven muy bien. Esperaremos a subir los bloques de piedra que hay detrás para tener una mejor vista.


Desde aquí se ven mejor.


Y aquí mejor todavía.


Seguimos caminando otro tramo y llegamos a la laguna de los Claveles, esta está a la derecha del camino en el sentido de la marcha.


Otra toma.


El risco de los Claveles, desde aquí parece otra cosa pero por la cuerda del mismo se ven pequeños puntitos de color que son excursionistas, un poco complicado para el personal que padezca vértigo.


Pasada la laguna de los Claveles hay un corto trecho hasta la laguna de los Pájaros, hemos tenido que hacer una panorámica porque no había manera de sacar la laguna de una sola toma normal.


Los Claveles al fondo, uno de los lugares preferidos de nuestro colega Jesús. Nosotros aprovechamos para reponer fuerzas.


Ya en el risco de los Pájaros vemos algún excursionista que baja hacia la laguna.


Los Caveles y los Pájaros sin zoom.


Después de reponer fuerzas iniciamos la ruta de vuelta, otra bonita vista del macizo.


Antes de llegar a la laguna de los Claveles encontramos un grupo de caballos sueltos, a la ida estaban más hacia el macizo pero ahora están junto al camino, este se acerca curioso para salir en la foto.


Otra vez en las Cinco Lagunas, será por fotos.


Y las Lagunillas, una pequeña subida a la loma que las separa de la laguna Grande y ya todo bajada hasta el parking. A esta hora esto ya parece una romería.


Llegado al punto de intersección del PR-15 con la senda que baja a la laguna Grande y tenemos esta vista de la subida, por ahí subimos a la ida, mucha gente en este momento.


Y desde el mismo punto podemos ver también la laguna Grande.


Una bajadita pronunciada hacia el camino de vuelta, por el que subimos a la ida, y tras cruzar este pequeño arroyo la tomamos hasta el puerto de Cotos.


Una vez en el parking y tomamos el camino de vuelta, en Navacerrada nos esperan unas birritas, poco que hay que conducir y unas patatas revolconas.

Para descargar la ruta en formato GPX accede al enlace Lagunas del Circo de Peñalara